viernes, 16 de enero de 2009

tinta, después acuarela

Sigo buscando el orden. El procedimiento. La manera de hacer. Hoy he comprobado que puedo empezar haciendo un dibujo a tinta y luego aplicar acuarela sobre él, sin que lo difumine o lo deshaga. No sé por que, pero es así. Esto me puede facilitar las cosas bastante.
Me está gustando el blanco. El espacio que genera está lleno. Bien empleado, tiene una belleza inagotable. Las líneas de la plumilla pueden ser ahora muy finas. Ya no necesito usarlas encima de la témpera.
También he comprobado, que puedo hacer fondos con témpera y luego superponer los dibujos encima en el ordenador. Funciona bien. Se mezclan bien y las texturas no se rechazan.
Todas estas cosas van dejando el camino libre a la verdadera razón y causa de todo. El dibujo anterior. El boceto que calcaré con tinta.