viernes, 20 de febrero de 2009

primera página

Ayer estaba nervioso. Hoy a primera hora empezaría con la primera página. El primer intento de ver hasta dónde podía llegar. Cuando me he sentado, me temblaba un poco la mano. Me he reído y a disfrutar.
Tras las cuatro horas siguientes, el resultado me ha sorprendido. Era más de lo que esperaba. No es una sensación de lanzar las campanas al vuelo. Es más una sensación de calma. Quitarse un peso de encima. El resultado permite tomar la decisión de seguir adelante, pero con otra tranquilidad. Si no hubiera quedado contento, la situación sería complicada, habría que decidir si seguir adelante o no. Ahora no hay nada que valorar. Sólo seguir. A partir de ahora quedan 90 jornadas de 4 horas aproximadamente.
El resultado también me ha sorprendido por la estética final. He tenido que sacar otra vez de la estantería a Bilal y sus manchas de pintura.
Imprescindible Laocoonte.