viernes, 4 de septiembre de 2015

Y te empeñas

Y te empeñas, en ser quien no eres. En hacer lo que no se te da bien. En renunciar a quien eres. En no prestar atención a lo que haces. En buscar fuera de ti.

jueves, 3 de julio de 2014

La Búsqueda

Para encontrar algo, hay que buscar. Da igual no saber lo que buscas. No hay que dejar de buscar.
Sólo si buscas, encontrarás.

miércoles, 2 de julio de 2014

Verde, que sigues verde...

La paciencia. El tiempo. La perspectiva. Ese es el punto desde el que se debe mirar. Desde allí, puedes ver todo el verde. Sigues verde. Falta madurar. Recoger ahora cosecha no sirve de nada. La tirarás. Trabajo perdido. Ideas desaprovechadas. Hay que esperar. Sin prisa. Esperar.

martes, 17 de junio de 2014

La elección del material

Quizá se podría decir el tópico. La frase de siempre. Quizá en este caso sea correcta. ".. el material te elige a tí".
Puede ser. Cierto es que hay un proceso de selección, de caza. Al avanzar en los logros, se afina la técnica. Se optimiza. Se prescinde de lo innecesario. Solo importa la presa. Para llegar a ella, usarás lo que sabes que funciona. Las herramientas en las que confías. Las que te permiten correr, volar. Al final le descubres. Entiendes que no eres nada. El material prevalece. Puede ser entonces. Lo entiendes. En realidad te esté dejando. Se fía.  Se deja cazar.
El grafito, afilado. Suave. Sigiloso. Avanza por la inmensidad del blanco. Casi sin dejarse ver. Acorralando la presa. Llevándola hacia el sitio correcto. La parte más importante. De él depende en buena medida el éxito final. Cuando está listo se retira. Orgulloso. Satisfecho. Poderoso.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Avanzar

Seguimos avanzando. Sin control. Improvisando movimientos a cada paso. Cada sitio nuevo me cambia la perspectiva. Es como estar subiendo una montaña en la que cuanto más alto estás, más cosas descubres. Cosas que cambian ideas anteriores.
Lo cierto es que la primera parte, ya estaba dibujada. Al llegar el momento de atacar la segunda, no me vi con fuerzas. No me vi capaz. Así, decidí entrenar. Retomé viejas ideas y probé a rehacerlas con esta nueva técnica. Así comencé. Pero los resultados no me convencían. Redibujaba y redibujaba el mismo dibujo. Si de verdad creo que esta línea merece la pena, no puedo ser blando a la hora de juzgar. Si quieres ver que hay arriba, tienes que seguir subiendo. Así, llegué a un dibujo correcto. Y tras él, otros, hasta que retomé una idea que llevo años dando vueltas. Es sobre un hombre que sube a una escalera. Cuanto más sube, mas inestable es. Este dibujo, me abrió una nueva perspectiva. Ha creado un mundo. Ideas, personajes y símbolos juegan combinándolas unas con otras. si cambias un elemento, cambia el resultado. Las combinaciones crecen exponencialmente. Desde dónde estoy ahora, puedo expresar muchos conceptos. Ideas ambiguas que piden al lector interpretación.

Ahora, me toca abordar la segunda parte. Y no tengo fuerzas, me dan ganas de rehacer la primera. Y es desalentador. Porque supone más tiempo. Y soy muy ansioso.

viernes, 25 de abril de 2014

"Yo voy soñando caminos"


Mi aportación a la exposición organizada por Apiv "Yo voy soñando caminos". Conmemorando el 75 aniversario de la muerte de Antonio Machado.
https://www.facebook.com/events/617188751706166/?ref=notif&notif_t=plan_user_invited

¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar?...
Todo el que camina anda,
como Jesús, sobre el mar.

Antonio Machado

viernes, 4 de abril de 2014

El tono

El tono. El maldito tono.
En esta historia, no tengo la suerte de que los textos me los den hechos. En otras ocasiones, buscando entre sus letras, he encontrado claves que me han ayudado a componer un estilo en las imágenes. Esta vez, el texto lo he de poner yo, o eso me he dicho y para ser sinceros, nunca he escrito nada. Así, llevo meses pasando la bola de mano a mano. Avanzando en círculos palabras y dibujos.
Esta idea, en la imaginación, siempre la vi como algo que valdría muy bien para un humor casi infantil.
Enfrentar de la manera más inocente, unas ideas políticas. Atacar desde el humor y la sencillez, haciendo que de lo obvio, salieran imágenes que dieran que pensar. La elaboración y desarrollo de todas estas ideas, me llevó a una ridícula reinvención de Jack. Sí, el de pesadilla antes de navidad.
La sorpresa ha llegado, al tomar el mando una de las manos. La que va sola. La del dibujo. Llegado un momento, y tras hacerla trabajar mucho, con resultados muy satisfactorios, en las mil versiones de Jack, ha pegado un puñetazo en la mesa. De manera innegociable, ha quitado todo el tono infantil de la historia. Lo ha sustituido por un realismo poético. Y está marcando el ritmo. Sin tonterías. ¡Atrabajar! parece decir. Así, el subsconsciente, o el trabajo, como se prefiera llamar, ha tomado la decisión por mí. El caso es que ahora estoy más cómodo, tanto en el dibujo, como en la escritura. Queda mucho, pero parece que he dejado atrás el andar dando círculos y por lo menos, he tomado una dirección.