jueves, 30 de junio de 2011

la viñeta

Pues en un principio, si tuviera que elegir una, seguro que no sería esta. Y sin embargo, tiene algo. Lo esconde. Una clave. Una llave. Un secreto. Recuerdo el momento de hacerla. Páginas hechas con mucha prisa, quizá demasiada. Una situación que quería pasar rápido. Una carrera. Quizá es eso. 
Bien mirado, creo que es la única que tiene el horizonte girado. Tiene incluso un fallo que esquivó las  correcciones. Claramente está hecha para haber sido cortada un poco más por la izquierda. Tiene mucha textura. Hay pinceladas casi vacías de tinta que crearon rugosidades difícilmente reproducibles. Posee grises que se escapan de sus límites. Blancos que invaden sin control. Que tapan y modelan. Tiene líneas que dirigen e insinúan.
La analizo y creo ver cosas. Pero no llego a la seguridad. No descubro que es. El original colgado en el corcho. La final, de fondo de escritorio. Así llevo dos meses y nada. Que no lo encuentro. Si pudiera volver atrás y verme. Quizá entonces. Pero fue tan rápido. Tardé tan poco en hacerla. ¿Qué fue?
Siempre la rapidez y la brutalidad. La prisa por llegar. Por ver el final. La ansiedad, la enfermedad. La libertad.