jueves, 23 de junio de 2011
martes, 21 de junio de 2011
El mago Abracabrí Abracabrá
Muy contento después de ver cómo ha quedado Abracabrí. Es un libro que partió de un texto de mi padre que cuentan muchas veces en la librería. El texto me parece muy bueno y después de ver a mis padres contarlo, me sorprendió lo divertido que es. Así que he tratado de llevar esa diversión a imágenes apoyándome en colores vivos, formas sencillas y centrándome en las situaciones. Desarrollando reacciones y haciendo que los personajes sean muy expresivos.
Tras mucho comerme la cabeza con si digital o pintura, en este caso, otra vez, me decanté por la pintura.
Al ser formas grandes con colores simples, los materiales me ayudarían a meter ruido y riqueza de matices.
A otra cosa mariposa.
Tras mucho comerme la cabeza con si digital o pintura, en este caso, otra vez, me decanté por la pintura.
Al ser formas grandes con colores simples, los materiales me ayudarían a meter ruido y riqueza de matices.
A otra cosa mariposa.
viernes, 3 de junio de 2011
lunes, 16 de mayo de 2011
Al aire libro
Recién llegado del encuentro "Al aire libro" que ha organizado Apiv.
Javier Sáez Castán y Pablo Auladell han sido los conductores de los talleres.
Llama la atención la pasión que desprenden por su trabajo, pasiones distintas,
pero un nivel de compromiso con su obra, que seguro se antoja como punto de partida para llegar a donde llegan con sus imágenes. Es un respeto, un cuidado, una racionalización total.
Me queda una sensación de haber asistido a un encuentro de filosofía y reflexión.
Aplicada a la ilustración, claro.
Esto hace y hará que frases y palabras que no han llamado nuestra atención inmediata,
seguro serán leyes de actuación en un futuro, cercano espero.
En resumen, pan con muuuucha miga.
Y por si había poca miga, como siempre en los talleres, la gente, la gente y la gente.
Una pasada conocer a estos compañeros y compañeras de taller, mesa y habitación.
Da la sensación como cuando miras al mar y te das cuenta de lo pequeñito que eres.
Es una sensación muy gratificante, que te hace sentirte parte, pequeña, pero parte de un algo.
Una bendición para el autónomo casero.
Cuelgo dos bocetos realizados en el taller de Pablo sobre dos fragmentos de
"La Dama del perrito" de Chéjov y "El huésped de Drácula" de Bram Stoker.

Mención especial para APIV. Sin palabras me dejan siempre.
Hacerme socio de APIV ha sido uno de los grandes aciertos desde que vivo en Valencia.
Javier Sáez Castán y Pablo Auladell han sido los conductores de los talleres.
Llama la atención la pasión que desprenden por su trabajo, pasiones distintas,
pero un nivel de compromiso con su obra, que seguro se antoja como punto de partida para llegar a donde llegan con sus imágenes. Es un respeto, un cuidado, una racionalización total.
Me queda una sensación de haber asistido a un encuentro de filosofía y reflexión.
Aplicada a la ilustración, claro.
Esto hace y hará que frases y palabras que no han llamado nuestra atención inmediata,
seguro serán leyes de actuación en un futuro, cercano espero.
En resumen, pan con muuuucha miga.
Y por si había poca miga, como siempre en los talleres, la gente, la gente y la gente.
Una pasada conocer a estos compañeros y compañeras de taller, mesa y habitación.
Da la sensación como cuando miras al mar y te das cuenta de lo pequeñito que eres.
Es una sensación muy gratificante, que te hace sentirte parte, pequeña, pero parte de un algo.
Una bendición para el autónomo casero.
Cuelgo dos bocetos realizados en el taller de Pablo sobre dos fragmentos de
"La Dama del perrito" de Chéjov y "El huésped de Drácula" de Bram Stoker.
Mención especial para APIV. Sin palabras me dejan siempre.
Hacerme socio de APIV ha sido uno de los grandes aciertos desde que vivo en Valencia.
sábado, 7 de mayo de 2011
La chula de Valverde
Una de las cosas que me ha tenido liado estos últimos meses se ha cerrado este viernes.
Unos amigos van a abrir un bar en la calle Valverde en Madrid y me pidieron hacer un dibujo en una pared.
Tras ir trabajando en distintas ideas, llegamos a una imagen y dibujo final. La pared es, no sé cual es el término correcto, pero de estas que se quedan con muchas rugosidades, como sin rematar y que quedan chulísimas (nunca mejor dicho, por lo de la chula).
Sólo faltaba rematarla en la pared. Con el planteamiento final, en el que los cuerpos no tienen base de color y van las líneas sueltas encima de la pared a "cara vista"(creo que este es el término), había una dificultad que me daba bastante miedo. No tendría margen de corrección. No podría usar el color del fondo para tapar errores, gotas o imprevistos que pudieran salir. Así que tocaba ir con la lección muy aprendida. Hice muchos bocetos de los elementos por separado y generé una imagen que resultaría definitiva.
Unos amigos van a abrir un bar en la calle Valverde en Madrid y me pidieron hacer un dibujo en una pared.
Tras ir trabajando en distintas ideas, llegamos a una imagen y dibujo final. La pared es, no sé cual es el término correcto, pero de estas que se quedan con muchas rugosidades, como sin rematar y que quedan chulísimas (nunca mejor dicho, por lo de la chula).
Sólo faltaba rematarla en la pared. Con el planteamiento final, en el que los cuerpos no tienen base de color y van las líneas sueltas encima de la pared a "cara vista"(creo que este es el término), había una dificultad que me daba bastante miedo. No tendría margen de corrección. No podría usar el color del fondo para tapar errores, gotas o imprevistos que pudieran salir. Así que tocaba ir con la lección muy aprendida. Hice muchos bocetos de los elementos por separado y generé una imagen que resultaría definitiva.
Es verdad que es lo primero que te enseñan. Cuadricular un dibujo. Siempre me ha parecido una cosa horrible aplicar las matemáticas a un dibujo y diseccionar una imagen para copiarla, pero en este tipo de casos es muy útil.
Ya en la pared, sin tener muy claro por dónde empezar. Marqué los puntos de intersección de la cuadrícula con cinta de pintor. Que resultó ser del mismo color exacto de la pared, así que con un lapicero ponía X encima de los papelillos. Esto permite separarte y pegar y despegar los papelillos sin manchar la pared. Usando ese mismo método, fui pegando papelillos por toda la pared, cada vez más largos y pintando sobre ellos, hasta que quedaron encajadas y marcadas las líneas del dibujo.
Entonces llegó Juan. Tras ver con él el encuadre, se le ocurrió la idea de borrar con goma el lápz de la pared... y eso fue una tranquilidad tremenda. Comenzamos a sustituir papeles por lapicero hasta tener totalmente definida la figura.
La chula fue lo que más costó. Pero al final conseguimos tener un encaje plenamente satisfactorio.
A la mañana siguiente llegaba la hora de la verdad.
Había que conseguir frescura de trazos, ver como se comportaba la pintura,..etc...
Empecé por la zona que menos se veía y el resultado fue este:
y la imagen final....
jueves, 14 de abril de 2011
APIV exposición Aventura de paper
jueves, 31 de marzo de 2011
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