domingo, 1 de febrero de 2009

Como si de matemáticas se tratara

Como si de matemáticas se tratara, funcionó. Una línea, su mitad. La mitad de la mitad. Esa mitad en perpendicular a ambos lados y así hasta encajar la cara del protagonista. Funcionaba. Lo difícil es transportar esas medidas al perfil y a tres cuartos. En eso he estado todo el fin de semana.
En eso y en ir viendo lo mismo en los demás personajes.
Supongo que mis carencias me hacen ir con pies de plomo. Necesito controlarlo al máximo para luego poder repetirlo. Lo dibujo una y otra vez. Quiero pensar que todo el trabajo de preparación hará que después todo sea más rápido. Más libre. En las clases de animación me enseñaron a crear un personaje, de forma meticulosa. En eso estoy. No con uno. Con varios.
El resto va bien, me son más fáciles. He tenido que variar un poco a JM. Estaba resultando muy agresivo, pero he dado con unos rasgos que le atribuyen otras cualidades que me gustan y lo suavizan.
Aún cuando termine con estos falta uno, con el que no he empezado, que será muy importante.

miércoles, 28 de enero de 2009

Me gustaría

Me gustaría tener ya este punto más avanzado. Llevo mucho tiempo dándole vueltas y no termino de definirlo. No están cerradas sus formas, sus rasgos, sus proporciones. Supongo que estos personajes son caprichosos. Necesitan su tiempo para nacer. Incluso ahora que cuelgan las fotos de sus padres en el corcho, el proceso no se acelera. Los miro cuando entro, cuando me siento, cuando me levanto y cuando salgo y apago la luz. Entonces los observo preguntándome
dónde esconden su esencia. En que foto está el secreto. No me lo dicen, supongo que lo tengo que averiguar yo. Quizá la respuesta es no intentar que se parezcan tanto.



lunes, 19 de enero de 2009

blanco y negro

Una cosa es querer hacer algo en blanco y negro, con grises y otra muy distinta es hacer algo a una tinta.Cuanto menos recursos, más difícil.



viernes, 16 de enero de 2009

tinta, después acuarela

Sigo buscando el orden. El procedimiento. La manera de hacer. Hoy he comprobado que puedo empezar haciendo un dibujo a tinta y luego aplicar acuarela sobre él, sin que lo difumine o lo deshaga. No sé por que, pero es así. Esto me puede facilitar las cosas bastante.
Me está gustando el blanco. El espacio que genera está lleno. Bien empleado, tiene una belleza inagotable. Las líneas de la plumilla pueden ser ahora muy finas. Ya no necesito usarlas encima de la témpera.
También he comprobado, que puedo hacer fondos con témpera y luego superponer los dibujos encima en el ordenador. Funciona bien. Se mezclan bien y las texturas no se rechazan.
Todas estas cosas van dejando el camino libre a la verdadera razón y causa de todo. El dibujo anterior. El boceto que calcaré con tinta.


jueves, 15 de enero de 2009

Ha empezado ya

El penúltimo proceso ha empezado ya. De hecho lleva varios días. Es más difícil de lo que pensaba. En algún momento te duermes y te crees que está hecho cuando todavía, ni siquiera ha comenzado. Eso no es lo pactado. Lo pactado es ahora o nunca, no desaprovechar este momento único que quizá no se vuelva a repetir.
Avanzo ahora mezclándome entre materiales. La experiencia del grafito, la belleza de la acuarela, el reinado de la tinta y su dualidad hipnótica, la agresividad de la témpera y la basta definición de un cuchillo que me devuelve al blanco, a la luz y al deseo de estar a la altura del texto.
Por detrás acechándome, el recuerdo la última de las visiones. Totentanz de Dino Battaglia y su inalcanzable cima.