viernes, 20 de febrero de 2009

primera página

Ayer estaba nervioso. Hoy a primera hora empezaría con la primera página. El primer intento de ver hasta dónde podía llegar. Cuando me he sentado, me temblaba un poco la mano. Me he reído y a disfrutar.
Tras las cuatro horas siguientes, el resultado me ha sorprendido. Era más de lo que esperaba. No es una sensación de lanzar las campanas al vuelo. Es más una sensación de calma. Quitarse un peso de encima. El resultado permite tomar la decisión de seguir adelante, pero con otra tranquilidad. Si no hubiera quedado contento, la situación sería complicada, habría que decidir si seguir adelante o no. Ahora no hay nada que valorar. Sólo seguir. A partir de ahora quedan 90 jornadas de 4 horas aproximadamente.
El resultado también me ha sorprendido por la estética final. He tenido que sacar otra vez de la estantería a Bilal y sus manchas de pintura.
Imprescindible Laocoonte.

jueves, 19 de febrero de 2009

Tras las dudas, las decisiones

Tras las dudas, las decisiones. No puede ser de otra manera. Supongo que puedes estar años dándole vueltas a las cosas y no dudo que se llegue a buenos resultados. Pero para avanzar hay que tomar decisiones. He cerrado casi todos los personajes y ayer me enfrenté cara a cara con el protagonista. Voy a probar. Con lo que tengo voy a empezar a hacer algunas páginas a ver que tal el resultado.
La gran noticia del día es que Pablo Auladell anda ya en otro proyecto.

martes, 17 de febrero de 2009

las dudas han aparecido

Estos últimos días las dudas han aparecido. Quizá las últimas lecturas, Cyril Pedrosa y Jorge Gónzalez, han desatado un sentimiento de no estar a la altura. El atasco con el personaje principal, está multiplicando el tiempo, cuando todavía no he empezado a terminar páginas. Si hago cálculos reales de lo que puedo tardar a este ritmo, la cosa se enturbia mucho. El libro casi llega a las 100 páginas. Esa multiplicación del tiempo consumido, hace que el resultado sea muy caro y tenga que ser bueno para compensar. ¿Estoy preparado para llegar a algo aceptable?
Por suerte o por desgracia, parece que no sólo he recuperado la locura, sino que se ha multiplicado. El momento es ahora. Y si esto necesita pisar el acelerador, así será. Tengo el propósito de comenzar esta semana a realizar hojas. Si fuera un trabajo, no lo dudaría, lo cogería y lo terminaría. Esta vez no puedo ceder. Nunca he estado tan cerca de esto.
Espero que haya agua en la piscina.

viernes, 13 de febrero de 2009

Hoy he disfrutado mucho

Hoy he disfrutado mucho. He cerrado al antagonista de la historia y me he divertido mucho dibujándole en movimiento. Ashley Wood me guía en estos momentos y me ayuda cuando me atasco.



miércoles, 11 de febrero de 2009

Un paso más

Caigo en el vacío. Un paso más. Un lugar desconocido y buenas sensaciones. La mano cada vez funciona mejor y poco a poco va convirtiendo en oro cada cosa que toca. Las proporciones son tremendamente difíciles. La nariz, la barbilla y la frente cambian la cara del personaje por completo. Lentamente, se van incorporando a la locura más elementos. Así voy añadiendo manos, expresiones, peinados y posturas. Voy avanzando con todos. El que más me cuesta es el protagonista. La expresión es siempre la misma, pero sus diferentes proporciones van dotándola de connotaciones distintas que la hacen distinta. En unos casos más agresiva, en otros más inteligente, en fin, una locura.
Pienso que si salgo de aquí habré vencido una parte muy importante del camino. Quizá la que tiene la pendiente más dura para mí.
Es curioso que cada vez me acerco más a un tipo de línea que me gusta y que siempre he soñado. ¿Es posible que el estilo viva dentro de cada uno y salga a fuerza de trabajar?


lunes, 9 de febrero de 2009

No sé cuantas veces tengo que dibujarlo

No sé cuantas veces tengo que dibujarlo. ¿Cien? ¿doscientas?¿tres mil? Cuesta, cuesta y cuesta. Nunca sale igual. Una pequeña variación en la nariz o la barbilla le cambia la expresión y el personaje ya no es el mismo. Por otro lado es como si empezara a estar ya en mi cabeza y lo erróneo es la manera en la que lo dibujo. Como si cada vez que lo dibujo estuviera intentando retratar de memoria a alguien que recuerdo.
Por más que lo intento estructurar, cualquier pequeña variación lo cambia y es cuando me libero y no lo estructuro cuando más se parece a la imagen de mi cabeza. Cuando el dibujo sale más fresco.



domingo, 1 de febrero de 2009

Como si de matemáticas se tratara

Como si de matemáticas se tratara, funcionó. Una línea, su mitad. La mitad de la mitad. Esa mitad en perpendicular a ambos lados y así hasta encajar la cara del protagonista. Funcionaba. Lo difícil es transportar esas medidas al perfil y a tres cuartos. En eso he estado todo el fin de semana.
En eso y en ir viendo lo mismo en los demás personajes.
Supongo que mis carencias me hacen ir con pies de plomo. Necesito controlarlo al máximo para luego poder repetirlo. Lo dibujo una y otra vez. Quiero pensar que todo el trabajo de preparación hará que después todo sea más rápido. Más libre. En las clases de animación me enseñaron a crear un personaje, de forma meticulosa. En eso estoy. No con uno. Con varios.
El resto va bien, me son más fáciles. He tenido que variar un poco a JM. Estaba resultando muy agresivo, pero he dado con unos rasgos que le atribuyen otras cualidades que me gustan y lo suavizan.
Aún cuando termine con estos falta uno, con el que no he empezado, que será muy importante.